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LIBROS!!
Un e-mail como un teléfono o una postal sirven para que nos comuniquemos en la distancia. A veces por necesidad, también por cariño o por desahogo. Puede ser incluso un juego: durante años intercambié postales de paisajes con amigos y conocidos. En vacaciones, cada uno enviaba a los otros postales de aquellos lugares que visitaba…, cada uno veía los sitios donde los otros estaban cuando recibía las de ellos. Aún guardo las cajas de recuerdos en un armario.
Hay sin embargo otras formas de comunicarse en la distancia, a través de distancias enormes como las que imponen los siglos, el misterioso paso del tiempo. Son los libros los que nos permiten oír a quienes ya no existen, a quienes nos cuentan lo que nunca pasó, a aquéllos que vieron lo que vendrá o no, pero que siempre pudo haber sido.
Recientemente leía “Andábata” de Olga Bernad, y veía confluir la vida de una chica normal de una ciudad española con la del andábata o gladiador romano que luchaba a ciegas. Son confluencias informes y hermosas, como las del humo, palabra mágica para Martín Cid que estructura en círculos cabalísticos y etéreos “Un Siglo de Cenizas”, la novela del tabaco periquée que crece inmortal a orillas del Mississippi entre olor ácido de esclavas y hombres endemoniados. Un demonio creó también Múgica Laínez cuando describió a “Bomarzo”, un príncipe renacentista contemporáneo a las activas damas que rodearon a Isabel la Católica, “Mujeres Recantestistas” de Márquez de la Plata es un ensayo envolvente. Si queréis uno poético “La Diosa Blanca” de Robert Graves alcanza en mi opinión la cima. Son tantos libros y nunca bastantes. Con “Pequeño Gran Hombre” de Thomas Berger comprendemos el pensamiento inmenso que discurre entre el sueño y la vigilia de los indios de las praderas y con “Salambó” de Flaubert, el exotismo que pudo haber encerrado Cartago o que él encerró en su errante pluma… Errante Karen Bliken, autora de los “Cuentos Góticos”, viajera que renace mañana de las cenizas de sus pasados libros.
LIBROS!! |
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